Semiognóstica económica



En un mundo rodeado de logos, íconos y figuras que quieren representar un algo o un todo, se encuentra el vaciado completo de contenidos.
Aunque algunos lo consideran un roedor del aire, la paloma pierde ese significado si es una paloma blanca, porque según alguien –tómese por alguien a aquel que una parte de la historia decide que fue ése alguien- representa la paz, sin embargo el significado cambia rápidamente si esa paloma no es blanca y tiene un plumaje gris, u oscuro.

Éstos simbolismos imperialistas que reducen a su mínima expresión, lo que uno tiene que dar sobre-entendido, es la simplificación extrema de un todo con muchísimo significado, que fue asimilado durante siglos de arbitrios culturales. Con el tiempo esos símbolos debían valerse por si solos, y al parecer ya no importaba si las nuevas generaciones entendían su “real significado”, porque algo, alguito quedaba en el inconsciente colectivo generacional que hallaba pureza y tranquilidad en esa ave blanca.
Podríamos escribir renglones y hojas completas con informes y voces de “especialistas” que han estudiado este tema durante siglos, desde la ciencia encargada, y desde la práctica diaria; pero quiero hacer hincapié en un escudo, perdón, en un símbolo vaciado de contenido y deliberado a la interpretación.
Los grandes carteles publicitarios de la Ciudad de Bs. As, muestran -más orgullosos que nunca- un gigantesco “PLAY”. Aunque no quisiera caer en el significado básico de esa palabra, no es menor rescatar que el “PLAY” tiene un vínculo directo en su significado con el juego y el azar, la alergía y la diversión; no les recuerda una vieja frase noventista –si se acepta el neologismo- “Vuelve la diversión”?

Algunos/as quizá ya estarán refutando los últimos renglones diciendo, “Pero eso también significa ir hacia delante, elaborar, y hasta trabajar”… puede ser, pero éste carente sentido de significado que tiene éste símbolo en particular, abre un abanico de posibilidades para que cada uno interprete lo que quiera, o lo que es peor, lo que pueda. Significaría hacia “adelante” si ese “PLAY” acompaña el camino hacia el destino de cada uno, ejemplo, si uno viaja todos los días en el Subte “B” desde Lacroze hasta su destino, ese “PLAY” gigante efectivamente acompaña el trayecto hacia nuestro destino y no cabe dudas que la ciudad, mientras mas nos internamos en la selva de cemento, más avanza hacia algo.
Caso contrario ocurre cuando regresamos al calor del hogar –para los que vivimos en provincia- al observar que cada uno de los carteles con ese gigantesco “PLAY”, van en sentido contrario hacia nuestro destino, si miramos hacia el anden contrario en el que circulamos; aquí se crea una contradicción –o no- en el real significado que habrán querido darle a ese símbolo, repito, vaciado de contenido. Dejando toda interpretación pagana de lado, podemos dilucidar que mientras más nos alejemos de la Ciudad de Bs. As, más retrocede el avance en la ciudad, o peor… nos juega en contra a los bonaerenses quitándonos (a medida que retrocede ese “PLAY” gigante) los servicios que nos brinda en salud y educación la gran Ciudad Autónoma, como se quiso hacer en un principio en la gestión Macrista.

Ése símbolo, carente de un significado, queda al libre albedrío de aquellos que confían en un hombre privatizador, que despoja de las calles -al mejor estilo dictadura- con trompadas, de noche y torturando a linyeras y vagabundos que no tienen donde dormir; queda a la interpretación de aquellos que apoyan a un empresario que no invirtió ni el 1 por ciento de lo recaudado en educación y mucho menos en salud, pero que invierte muchísimo en sus empresas que se encargan de pavimentar y remodelar las esquinas más visitadas por turistas.

Uno siempre apuesta a la probidad del hombre, como Ser –sin distinción de género- que se compone de afecto y razonamiento, culpando muchas veces a éste último de haber elegido a la opción mas alejada en virtud de toda la sociedad, ya que más doloroso sería suponer que ese sector de la sociedad sabe qué vota y que elige, en virtud de algunos pocos.

Martín Suárez

1 comentario:

  1. Buenas noches acabo de escuchar tu blog por la radio y entre enseguida a chusmear un poco, te felicito por esta nota.

    Claudia de olivos.

    ResponderEliminar